Conversión. ¿Qué es en el Marketing Digital?

En el ámbito del marketing digital, son muchas las ocasiones en la que habrás escuchado o leído la palabra conversión. Probablemente sepas que es uno de los objetivos fundamentales que deben tenerse en cuenta a la hora de tomar decisiones y de realizar acciones dentro del plan de marketing digital. Pero ¿realmente sabes qué es una conversión en marketing digital?

En marketing digital decimos que conversión es  que el usuario que está en internet realice una determinada acción que tú como empresa deseabas que sucediera. Estas acciones son definidas por ti de acuerdo con los objetivos que te hayas marcado previamente con tu estrategia de marketing digital.

El concepto de conversión no tiene por qué referirse a realizar una venta o contratación de tus productos o servicios, pero sí que tiene que ser una acción que este directa o indirectamente enfocado a que más tarde o más temprano se genere esa venta o contratación.

En una campaña de marketing digital se pueden definir como conversiones cada uno de los pasos que acercan al usuario convertirse en cliente, estableciendo de esta forma un embudo de conversión.

Embudo de conversión

El embudo de conversión es una herramienta de marketing digital con la que poder tener organizados, a través de etapas, las acciones que va haciendo el usuario desde que entra en tu página web hasta que se produce la conversión.

Representa todos los pasos que el usuario realiza dentro de tu página web.

Tiene nombre de embudo porque la gráfica que lo representa es más ancha por la parte superior y se va haciendo cada vez más estrecho a lo largo del recorrido. Esto representa al número de usuarios que llegan a tu página web y los que van quedando por el camino, siendo conscientes de que llegarán a la conversión final un flujo menor que los que entraron al principio.

Fases del embudo de conversión

Según las acciones que realice el usuario dentro de tu página web se encontrará en diferentes etapas del embudo de conversión. Existen 5 fases:

Adquisición

Es la primera fase, a la que llegan más usuarios. Es la etapa en la que hay que realizar acciones para que los usuarios conozcan tu marca y tus productos. Para ello puedes ayudarte de estrategias de posicionamiento SEO o estrategias de redes sociales, entre otras.

Activación

La segunda fase está enfocada a conseguir la primera conversión, que el público sienta interés por tu marca y realice la acción de entrar en tu página web. Es importante dar una buena impresión para conseguir el objetivo de esta fase.

Retención

El objetivo que se tiene en esta etapa del embudo de conversión es que la persona navegue por tu página web el mayor tiempo posible. La intención que tiene es que el contenido que vean les interese. En esta fase es fundamental que se conviertan en registros o leads, y así obtener sus datos y poder hacerles seguimiento.

Venta

Es una de las fases más importante del embudo de conversión. Consiste en conseguir la conversión real, que el usuario se convierta en cliente de tu negocio. Esta parte tiene que ser lo más fluida posible, no la conviertas en una tarea complicada o con muchos pasos o correrás el riesgo de que el cliente no realice la acción.

Referencia

Esta etapa es postventa. Esta fase busca que los clientes que ya han realizado una compra o contratación en tu sitio web se hayan sentido satisfechos y deseen volver y recomendarnos.

Como ves, con el embudo de conversión se pueden definir una serie de objetivos concretos en cada etapa y analizar estadísticamente la forma en que los usuarios actúan desde que son visitas hasta que se convierten en contactos y posteriormente en clientes.

Tipos de Conversión

Como ya hemos comentado al principio, una conversión puede ser un clic en un botón, ver un vídeo o rellenar un formulario. Existen tantas conversiones como acciones digitales se pueden realizar.

Aunque existan tantas conversiones, Google Analytics las ha clasificado según la manera en que se configuran para que funcionen. Cogemos su clasificación para poder entender un poco mejor cómo funcionan.

Conversión de destino

Estas conversiones son las más comunes. Se generan cuando un usuario entra en una parte específica de tu página web. Se llama de destino porque el usuario llega a la URL que has establecido como meta. Por ejemplo, si tienes una tienda de ropa, cuando una persona ha completado su pedido le llevará a una página en la que aparece el número de pedido y el mensaje de pedido completado. Si el usuario llega aquí, habrás conseguido una conversión.

Conversión de Duración

Este tipo de conversión se establece determinando un periodo de tiempo que consideres relevante en tu sitio web. Para este tipo de conversiones hay que colocar un código de rastreo en todo el sitio web para poder medir el tiempo que el usuario está en tu página web y las diferentes páginas que visita. Dependiendo del tipo de negocio que tengas establecerás el tiempo que consideres como acción importante.

Conversión de páginas por sección

Esta conversión también llamada de profundidad indica el número determinado de páginas que el usuario visitó dentro de tu sitio web. Puedes establecer 3 o 4 páginas vistas como algo relevante para una conversión. Por ejemplo, dentro de tu tienda de ropa puedes seleccionar las páginas de: chaquetas, pantalones, bolsos y zapatos. Podrás seleccionarlas según tus objetivos.

Conversión de eventos

Esta conversión se produce cuando sucede algo dentro de tu página web. No todas las acciones que realice la persona en tu web serán conversión, sino que tú elegirás cuáles quieres que sean, por eso estas conversiones se llaman también personalizadas.

La importancia de las conversiones en marketing digital

Toda estrategia de marketing orientada al entorno digital debe focalizarse en generar algún tipo de conversión, desde la propia web, hasta acciones concretas. ¿Por qué?

De la conversión a la venta

Debes tener en cuenta que una vez que se cumple el objetivo de conversión, el siguiente paso es la venta. A través de la conversión logras clientes potenciales con los que el cierre de la venta es más probable.

La conversión, te va a ofrecer información más personalizada de los usuarios, por lo que puedes adaptar más las acciones del plan de marketing para conseguir que se interesen mucho más por tus productos o servicios y se conviertan en ventas.

Permite medir el éxito de una campaña de marketing digital

Las conversiones te aportan datos para poder medir tus campañas de marketing digital. Puedes saber qué contenidos dan resultado y qué es lo que más interés crea a tus clientes. De manera que mientras más conversiones más oportunidades de optimizar tu sitio y acciones, mejores datos para analizar.

Tras lo comentado, verás que a más tasa de conversión más posibilidades de venta. Pero ¿Cómo calculamos esta tasa de conversión?, tranquilo es muy fácil, te saldrá dividiendo el número de conversiones entre el número de visitas que tiene tu web.

Como ves, la tasa de conversión es muy importante, y también requiere mucho trabajo para conseguirlo. Si no cuentas con un equipo especializado, que pueda ayudarte a la implementación de conversiones en tu plan de marketing, puedes contactar con Alanto y te ayudaremos.